El Teatro Español de posguerra

TeatroAl igual que la poesía y la novela, el teatro también se vio muy afectado por las consecuencias de la terrible Guerra Civil (1936-1939). Una vez acabada la contienda, las autoridades pensaron que el teatro podría ser un buen bálsamo para intentar superar las heridas morales y psicológicas que la guerra había producido. Así, comenzaron a representarse obras de muy baja calidad, que, sin embargo, eran aplaudidas a rabiar por un público entusiasta. Además de la representación de nuevas obras teatrales, condicionadas en gran medida por la censura y basadas, en su mayoría, en la exaltación ideológica, se retomaron las obras clásicas de la literatura española, fundamentalmente las pertenecientes al Siglo de Oro (XVI-XVII), y se adaptaron obras traducidas de autores extranjeros. Con todo, cabe decir que el teatro que siguió a la Guerra Civil fue, en general, de una calidad ínfima, y se encontró completamente condicionado por las duras condiciones socioeconómicas en que se desarrolló.

Dos grandes autores teatrales, como Federico García Lorca y Miguel Hernández, habían fallecido a consecuencia de la guerra, y otros tres, como Rafael Alberti, Alejandro Casona y Max Aub, se encontraban exiliados.